¿Pero alguien puede comparar a algún miembro destacado de Podemos con Yanis Varoufakis, ministro de Finanzas de Grecia?

MONEDERO-VENEZUELA-

Monedero venezoleando

Aunque Pablo Iglesias se paseó  con Monedero por Atenas durante la última campaña electoral griega de la que el 25 de enero de 1015 salió vencedor Alexis Tsipras con su coalición de izquierda radical Tsyriza, y contando con que a Iglesias se le invitó a subir al escenario dónde se daba un mitin de cierre de campaña, o algo así, para que Tsipiras se viera más ‘homologado’ dado que ni dios le da(ba) soporte en toda Europa, excepto los partidos y formaciones comunistas o postcomunistas, la mayoría camufladas con todo tipo de siglas que escondan las verdaderas intenciones de este tipo de oferta ideológica extremista y de raíz totalitaria que tantas alegrías ha dado a la Humanidad; la verdad es que entre Podemos y Tsyriza solo existen algunos puntos en común gestuales del tipo puño en alto y una no disimulada querencia por conquistar el poder para imponer unas nuevas reglas del juego de inspiración marxista leninista, soviética, aquí en España; y algo más socialdemócratas en el país del Partenon.

Pero lo que llama más la atención es comprobar cómo Tsyriza, compuesta por comunistas, trotskistas, maoístas, ecologistas, ecosocialistas, escindidos del Pasok y todo tipo de marcas más de la misma órbita ideológica, un totum revolutum, consiguió llegar hasta el gobierno heleno mediante el apoyo explícito de un partido que puede compararse al Front National francés, Griegos Independientes, ANEL, que en su programa lleva explícitamente drásticos postulados que repudian parte de la deuda de Grecia, ya que según ANEL, ésta fue creada artificial y arteramente por los especuladores internacionales para llevar a Grecia hasta el borde de la quiebra, mientras se hacía servir a aquel país como cobaya de laboratorio para experimentos sociales potencialmente aplicables en otras latitudes.

ANEL ha configurado a su alrededor un ‘frente democrático patriótico’ cuyo objetivo es salvar a los griegos de la espiral neoliberal en la que están sumidos, a la vez que apuesta por una animadversión a la multiculturalidad impuesta, por una reducción drástica y/o expulsión de la inmigración extracomunitaria, y por un neosistema educativo que vuelva a desarrollar los valores patrióticos y morales del cristianismo (allí ortodoxo).

De esta manera, con semejantes mimbres y con esas extrañas compañías de viaje, Tsyriza está en el poder que ha tejido entre un enjambre de, ¡cómo no!, profesores universitarios, como lo era el primer ministro Alexis Tsipiras, prácticamente criado en los ambientes revolucionarios de las facultades griegas y sus campus de agitación estudiantil; o lo es el greco-australiano ateniense doctor Yanis Varoufakis –en este caso, muy rodado en la empresa privada de todo el mundo- en quién se ha confiado el tremendo papel de encararse a los dieciocho colegas de su mismo rango, los ‘deguindos’ de turno de la Unión Europea para frenar en lo posible lo que era la crónica anunciada de una intervención-expulsión de Grecia de la UE y del Euro.

220591-944-531Y ha sido en el siempre estimulante programa de televisión de La Sexta, Salvados, conducido por un más que eficiente Jordi Évole, dónde el espectador español que se emboba con los monederos-errerones-iglesias tuerko irano-venesolanos, que Varoufakis ha demostrado que es un superlativo y digno político accidental que pertrechado en unos méritos académicos, profesionales e intelectuales indiscutibles, derrocha sentido común y coherencia, exuda erudición y, lo más importante, es capaz de mantenerse en una posición sin ambigüedades ante el, ‘EL’, problema que nos atenaza a los ciudadanos de a pie: que en su caso son las astronómicas cifras prestadas (que no regaladas) por el resto de países europeos (España contribuyó con 26.000 millones de eurazos) y que fueron a parar a evitar el colapso y quiebra posterior del sistema bancario griego, lo que hubiera significado la hecatombe de aquel estado y de rebote el de nuestras sociedades desarrolladas… y una vuelta a la Edad Media… o a la de Piedra.

Pero no todo es tan diáfano; pues, tal como recalcó el doctor Varoufakis, de los capitales inyectados a Grecia, únicamente el 9% fueron a parar al país para que (re)construiera su maltrecha hacienda mediante medidas de choque potenciadoras de la economía productiva; pero no fue así –como no lo fue en España con los rescates bancarios pagados por todos-, pues la pasta fue a los bolsillos de los usureros prestamistas que, no olvidemos que en su gran mayoría son operadores privados de fondos de inversión que maquillan de productos ‘estatales’ (bonos, deuda pública, etc.) para que suenen a solidaridad entre países, cuando la realidad es lo que sucede es que se los estados hincan la rodilla ante el oscurantismo de la gran finanza internacional y sus programas de aniquilación de economías enteras, ruina de países y desmembramiento de sociedades libres y soberanas.

De ahí que sonara a música celestial que el entrevistado diera a entender que son los banqueros y políticos responsables del desastre griego los que deberían haber pagado por ello. Textualmente: El ministro de Finanzas griego, declaró que “el mayor error de los políticos ha sido salvar a los banqueros junto a los bancos desde que estallase la crisis en 2008”. En su opinión lo ideal hubiese sido “nacionalizar los bancos” y “separar el interés de los bancos de los banqueros“, “algo que no sucedió por la relaciones e intereses creados entre la clase política y los dirigentes de las entidades”.

Para finalizar, de dicho ministro, valga hablar sobre aspectos de su telegenia, carisma y capacidad de síntesis oratoria y dialéctica; valorar la diplomática forma con la que no quiso criticar al presidente español, y como desmintió los topicazos que vierte la Prensa cuando recibe órdenes desde el Poder para manipular un asunto (del Eurogrupo) de una u otra manera; o contemplar cómo no hace falta ir por la vida de mitinero gorilero para convencer desde una posición rebelde o, cuanto menos, escéptica con el statu quo que nos hacen tragar, todo ello eleva al potente ‘ministro accidental’, como muy bien definió el título del programa, a la categoría de los elegidos para la gloria, en lugar de la caspa acumulada por tantos resentidos mediocres que no han demostrado nada en la vida y ahora se permiten el lujo de querer decirnos chillando lo que hemos de hacer.

Dedique 47 minutos de su vida para ver el programa aludido y saque sus consecuencias. ¿Cree que en Podemos hay ni un solo átomo de inteligencia del nivel del ínclito y más que brillante ateniense?

Pues eso.

 

 

 

El programa Salvados: http://bit.ly/1GaqfIx

 

La wiki del griego: http://es.wikipedia.org/wiki/Yanis_Varufakis