Manuel Valls y su intrigante cólera monotemática, que se materializa en un exagerado temblor de la mano izquierda y un verbo atrabiliario

El primer ministro francés, Manuel Valls, Barcelona,1962. hijo de un pintor ‘exiliado en ¡1951!’ a Francia, ha discurrido a lo largo de su vida por todos los parajes ideológicos posibilistas y dentro del sistema.

Capture_d_ecran_2014-04-25_a_19-58-34Incoherente cómo el que más, fue un gran defensor de Palestina y de la causa de su independencia, lo que supuso en su momento que se manifestara contra los excesos bélicos y policiales israelíes. Véase discurso AQUÍ.

valls-kippa-MPIUna vez casado con una mujer judía, Valls mutó y se convirtió, además de en alto grado masónico, en un inequívoco pro sionista continuador de la obra del ex presidente Sarkozy (otro judío, de ascendencia húngara), sobre todo en lo que concierne a su misión neutralizadora del Front Popular de Marine Le Pen -que causa pánico a ambos partidos-, que es la fuerza más crítica contra el bipartidismo, y la más votada en el país vecino, a pesar del mega cordón sanitario con el que se la aísla, el ataque sistemático con el que se la arremete y el estigma que se le ha adjudicado de ser un partido que, menos alienígena zoófilo, ha pasado por todos los epítetos, insultos y denostaciones posibles para que se genere entre la población el máximo de repulsa posible para que no se le vote… ¡y se le vota más que a nadie!, con un voto cualitativo inmejorable: el de los franceses patriotas (de cualquier raza) de clases medias y trabajadoras, en comparación con mucho del voto que va al Partido Socialista que proviene de la inmigración de segunda y tercera generación, o recién llegada y apenas o directamente no integrada, si no hostil contra la nación de acogida.

Valls Marion

Valls y Maréchal-Le Pen

Es por esta causa que alarma observar con detenimiento el vídeo  AQUÍ en el que Manuel Valls, con el rostro a punto de explotar y la mano izquierda descontrolada, replica con una desmesurada contundencia e inusitada rabia, por salvaje y hostil, a la jovencísima diputada de FN, Marion Maréchal-Le Pen [nieta del patriarca Jean Marie y sobrina de la actual número uno del partido, Marine], a la que intenta humillar en público en plena sesión de la Asamblea Nacional Francesa, delante de las cámaras y a la vista de toda la ciudadanía gala y demás personas del resto del mundo con inquietudes sociólogicas, políticas o simplemente amantes de la verdad y de la Justicia.

Ver la calma y la plácida expresión corporal de Marion, pura inteligencia emocional y talante democrático, en comparación con el trastorno nervioso central metabólico de Valls, quizá inducido por drogas recetadas o por su mala leche congénita, mientras se contempla con horror el odio feroz que desprende su fulminante cólera, indica que el premier galo está enfermo mentalmente; y que quizás sea el paradigma del dirigente transtornado más evidente que se ha contemplado desde el final de la II Guerra Mundial en que la población ya ha tenido acceso vía televisión (y ahora el bendito YouTube) a la visualización y juicio del lenguaje corporal y no verbal de los políticos que se supone que han escogido para que protejan a la ciudadanía.

Y la pregunta que nos hemos de hacer es… ¿Es que los franceses no lo ven? ¿Que no se dan cuenta de que están en manos de un individuo alterado y peligroso que en un entorno de trabajo civilizado en la empresa privada sería expulsado por agresivo y, posiblemente, por sociópata?

¿Es normal que el máximo responsable de la República Francesa (Hollande es solo un petardo-florero) muestre este estadio de ira, rabia y violencia oral en sede parlamentaria? ¿Qué nos indican las tremendas imágenes de dicha intervención? ¿Por qué miente y tergiversa, diciendo por ejemplo que el FN es un partido homófobo, cuando en su primer nivel de jerarquía cuenta con homosexuales de ambos sexos en perfecta sincronía?

¿Están los franceses en manos de un loco o de un malvado?
No lo sabemos, pero si desea saber más acerca de la historia de Valls y de su familia, vea este demoledor documental (en francés) que deja helado y clarifica ante qué tipo de personaje y de clan trepador y oportunista estamos:  AQUÍ