Pitadas, escarnio, odio y malos instintos independentistas aprovechando la final de la Copa del Rey 2015, de fútbol

 

ikurriñas-y-senyerasEstamos acostumbrados: Nadie de la Generalidad de Cataluña ni del Gobierno español se moja, desde hace años y obedeciendo a no se sabe qué, cuando una parte significativa de los 100.000 individuos que caben en el Camp Nou del F.C. Barcelona u otros recintos, este año más o menos mitad vascos y mitad catalanes, con ocasión del partido de fútbol dela final de la Copa del Rey -el top de gama de ese deporte en España- aprovechan para silbar/pitar en el momento que suena el himno nacional español, con el Rey en la tribuna en el contexto de un acontecimiento deportivo.

Es tanta la estulticia y tanto el odio que se ha inyectado a la masa separatista catalana (y vasca), que este efecto tan borde [se silba al ganado, a los perros o a nada que tenga valor humano] que se emplea como guerrilla urbana antiespañola la ha de interceptar, neutralizar y controlar la Autoridad estatal [los Mossos d’Esquadra no lo harán], empezando por la Policía Nacional / Guardia Civil / CNI… y sobre todo la Judicatura y la Ley.

¿Que significa llamar ‘libertad de expresión’ a escarnecer a los símbolos de una nación, sea el Rey, el presidente del Gobierno, la Bandera o el Himno? ¿En qué país civilizado del planeta se permitiría algo semejante? ¿Alguien conoce referentes o antecedentes de tamaño desafuero y de semejante acto de hostil y peligroso odio al propio Estado?

¿O cree el iluminado Artur Mas que está ahí que existe la Generalidad por alguna bula concedida por Malasia o por Alaska? Si Cataluña goza de la autonomía más desarrollada del planeta es debido a que la Constitución y el pacto de no agresión ni revanchismo engendró el ‘estado de las autonomías’, que en Cataluña ha servido para que su propulsor principal, Jordi Pujol y su tribu familiar y cómplices de primer grado, esquilmaran o expoliaran la región.

Artur-Mas-pitada-himno-en-Copa-del-Rey-564x350Así que no cuela. Hay mucha mala leche entre la grey autonomista – separatista – independentista – insurrecta… ¡traidora! Solo hace falta ver la vergonzosa cara de satisfacción de Artur Mas en plena pitada al Himno español, mientras el resto de asistentes del palco muestran un rostro grave y preocupado, Iñigo Urkullu (lendakari vasco) incluido.

Ya les llegará su San Benito a semejantes impresentables y resto de tarados. Temblarán.