La Forcadell, un gran error del sistema y una disfunción que no puede ser presidenta del Parlamento de Cataluña

 

 

Está asumido que los presidentes de los parlamentos, aunque procedan de los partidos o coaliciones que vencen en cada proceso electoral, suelen presentar un perfil sosegado, neutro y diplomático; a menudo exquisito o cómo mínimo sumamente respetuoso y cortés, para así poder lidiar los momentos de tensión en los que se enzarzan los diputados cuando se les calienta la boca, berrean y enredan o provocan con sus proclamas y gestos fuera de lugar,  como es pasarse a hablar en catalán o mostrar el trapo ilegal de la estelada en el Parlamento Español –la bandera oficial y respetada de Cataluña es la de las cuatro barras, la Senyera.

Estos fueron en todos, los casos de Landelino Lavilla (que tragó el sapo del 23-F con una superlativa entereza), Álvarez de Miranda, Peces-Barba, Pons, Trillo-Figueroa, Rudi, Marin o Bono… y ahora, aunque feo cómo él sólo, de Posada; damas y caballeros que siempre han navegado con el señorío y autoridad que les era obligada, honorablemente entre las dos o más aguas del arco parlamentario.

En Cataluña, en plena autonomía –que de  esto se trata- también se intentó siempre que la figura homóloga a la anteriormente descrita fuera ejercida por personas sensatas y que no estuvieran manchadas por mácula alguna de fanatismo, aunque en aquel territorio el cargo algunas veces se le haya otorgado a miembros de Esquerra Republicana Catalana, pero siempre bajo parámetros de corrección política y respeto institucional, desde 1980 Con Coll i Alentorn, a Xicoy, el bueno de Raventós, el ahora desmadrado –pero no entonces- Rigol, Benach (el rara avis que por su escasa formación intelectual no debería haber llegado al cargo, pero que demostró merecerlo con sus buenas maneras), hasta llegar a de Gispert, que ha mostrado varios tics autoritarios contra el PP o C’s.

Y así, hasta llegar a lo que hoy lunes 25 de octubre de 2015, va a ser el primer peldaño de la escalera de bajada hacia el abismo de la destrucción de Cataluña, y por tanto de España; si nadie lo impide: Carme Forcadell i Lluis (Cherta, Tarragona, 1956) es, cómo no podía ser menos, el clásico espécimen que no ha dado un palo al agua en su vida. Centrada en una formación en Filosofía y Filología. Funcionaria desde el minuto cero –maestra, claro-, avezada en  activismo social, planificación lingüística, lengua e identidad, miembro de la Comisión de la Dignidad, socia de la Plataforma por ‘el derecho a decidir’, Forcadell enseguida militó en Esquerra Republicana de Catalunya, en dónde se movió como pez en el agua y fue trepando hasta que la ‘liberaron’ para que camufladamente coordinara el artefacto ‘Assemblea Nacional Catalana’ qué, junto con el Òmnium (’odium’) Cultural de Muriel Casals, han  monitorizado toda la agitación y propaganda, así cómo la movilización callejera que a base de ingentes sumas de dinero público de la Generalidad (previos filtros y subvenciones ad hoc) reunió desde 2013 a miles de personas en los aquelarres barceloneses del 11 de Setiembre (jornada de fiesta catalana oficial; lo de 1714, vaya).

Una vez realizadas las misiones encomendadas y sembrado el rencor y el enfrentamiento entre la masa de la población, con ocasión e las elecciones 01autonómicas catalanas de 2015, las logias masónicas que manejan el cotarro secesionista desde la oscuridad decidieron que fuera substituida por el filoetarra mandilero Jordi Sánchez, fanático cum laude, con lo que se facilitó que, como premio a los servicios prestados, Carme Forcadell pudiera integrarse en el potaje de Junts pel Sí, en el que se buscó a un mercenario comunista para dar la cara cómo cabeza calva de cartel, ella iba de número dos, la Casals de tres, ¡Artur Mas! de cuatro y su opositor… Oriol Junqueras –de ERC, también- de cinco.

Llegados hasta aquí, todos juntos en unión, a golpe de mallete, se repartieron los cargos que se materializan en este primer prorrateo de poltronas y grandes sueldos, fruto de lo cuál la susodicha se sentará en la segunda posición más emblemática de la comunidad autónoma catalana; solamente que parece que no importa qué esa señora esté en el grupo de tarados integristas a quiénes jamás se debería permitir ni dirigir un negociado perdido en cualquier pueblucho.

Forcadell, que hasta hace poco mantenía que Artur Mas es un chulo [poca broma, y léase documento adjunto(*) de El Español, abajo], está en la peor línea de vehementes y exaltados políticos autoritarios y mensajeros de la hostilidad, en este caso, con tintes racistas y xenófobos antiespañoles, motivo por el que es de prever que se inicie un periodo de conflictos ambientales en el hemiciclo y trances peligrosos en el exterior.

Dado que los acontecimientos que se desencadenarán en las próximas horas y en los días consecutivos con la elección de una presidencia de le Generalidad que no pase ni por asomo por Mas [recuerden que el tapado es Junqueras, cómo ya adelantó SELECTO*DIGITAL hace semanas], pero que puede tentar a algunos descerebrados a que se atrevan a proclamar un suficiente estadio de independencia contra España, es de esperar que la reacción del Estado será drástica y que necesariamente pasará por inhabilitar cargos, neutralizar instituciones, restringir actos secesionistas e insurrecciones varias.

En consecuencia, los ciudadanos honrados, leales a las reglas del juego constitucionales que nos hemos otorgado para convivir durante cuarenta largos años de Paz, debemos estar ojo avizor ante cualquier desvarío que de forma ‘creativa’ [cómo gustan tildarla, ellos] refuerce la estrategia de hechos consumados que tan bien les ha salido hasta ahora a los independentistas… por prudencia, pusilanimidad o cobardía del Gobierno y otras instituciones del Estado que deberían haber velado para que el ‘problema catalán’ no se hubiera enquistado y luego mutado a una metástasis que lo ha contaminado todo.

El asunto es más serio de lo que parece; y que Carme Forcadell ostente semejantes poderes es el síntoma más claro del drama.

Véanla, mediten y juzguen sus peroratas insumisas y anticonstitucionales, llenas de odio a España: PULSE AQUÍ

(*) para conocer mejor las miserias de esa señora, lean este artículo; no tiene despilfarro: PULSE AQUÍ