Crece el problema de la imparable acción disolvente de España, por parte de los secesionistas

Es urgente parar los pies a los traidores que trabajan (y cobran) siguiendo órdenes emanadas desde fuera de nuestras fronteras para hacer volar por los aires el paradigma convivencial existente hasta ahora entre miembros de una misma comunidad de intereses, sangre e  Historia, los llamados españoles desde hace quinientos años.

pujol premia

Estatua de Pujol recubierta ad hoc

Es de una pavorosa premura desenmascarar a los agentes a sueldo de intereses espurios y mundialistas que han recibido instrucciones precisas para hacer desaparecer el régimen constitucional de 1978, pese a que simulan mantener una estabilidad aparente dentro del contexto de la Unión Europea y de la OTAN, puesto que las amenazas formales que se manifiestan en el seno de la Nación Española a través de los cauces que facilita el estado autonómico, tales como las de los separatismos vasco y catalán, concretan sus objetivos de disgregación de España con el consiguiente derribo final del Estado, el Reino de España, tal como lo conocemos hasta ahora, lo que conforma un motivo por el que retrospectivamente habría que considerar que el régimen emanado de la Constitución de 1978 no ha sido eutáxico(*), sino todo lo contrario: Distáxico y bastante idiócico.

Es de una perentoria necesidad que la sustanciación metafísica del concepto de eutaxia, el buen orden político estable, no se asocie ni vincule al proceso disgregador hostil de una parte de catalanes independentistas contra otra leal, y de los primeros contra la práctica totalidad del resto de españoles y de europeos contrarios a la división territorial independentista de algunas comunidades con cierta homogeneidad diferenciadora y con aspiraciones al respecto; ya que en este sentido es más que evidente que se ha potenciado lo contrario, la distaxia, vía propaganda y persuasión ideológica por parte de los gobiernos nacionalistas-separatistas vasco y catalán, o el gallego financiado por los anteriores, que ha polimerizado una suerte de indigencia intelectual que se suma a una curiosa atribución desmitificadora de la Idea de España, merced a la potenciación de ‘la’ Leyenda Negra, a la creación de un magma de poder fáctico feminista y rosa, a un pseudofolklorismo alienante ‘belenestebanero’ lamentable… y a un refuerzo antiespañol cultivado y lanzado desde el indigenismo hispanoamericano [véanse las bravuconadas de los líderes venezolanos o bolivianos, entre otras provocaciones].

 

Si a todo este mapa de disfunciones, vértigo antipatriótico y deslealtad e infidelidad con los conciudadanos sumamos la tenebrosa estrategia de substitución demográfica perpetrada por los alternantes gobiernos del Estado [socialista-popular-socialista-popular], amplificada hasta extremos estratosféricos por el stablishment catalán bajo la égida de Convergència i Unió en connivente cooperación necesaria y directa con ERC y CUP, apoyados por los comunistas a la baja de ICV y los irrumpentes de Podemos (con sus marcas blancas de laboratorio), más no pocos cómplices de la izquierda divina del PSC (el PSOE local), nos encontramos ante la liquidación por derribo de Cataluña y del territorio español que ocupa.

 

Si no, ¿cómo puede resistir la ciudadanía autóctona sin rebelarse la visualización continua de la entrega, por parte de las autoridades gubernamentales autonómicas, de recursos, amparo y protección económica y legal a colectivos extracomunitarios que no tienen interés alguno en integrarse y que pululan por territorio local manteniendo sus costumbres, hábitos, religión, idioma y alfabeto? ¿Cómo se acepta pasivamente que parte de los presupuestos públicos vayan destinados a ‘sobornar’ a gente ajena a nuestros intereses y  nuestra cultura para que devuelvan el favor votando propuestas independentistas que, como asegura la presidenta de la Assemblea Nacional Catalana, ANC, Carme Forcadell, harán que el día D, hora H de la pretendida declaración de independencia todos los inmigrantes no europeos se conviertan de facto y automáticamente en ‘ciudadanos’ catalanes de pleno derecho?

 

Colom con los paquistanís del equipo de cricket patrocinado con dinero público por ‘Nous Catalans’

 

No hace falta alargar más esta argumentación sobre este hecho diabólico; únicamente es necesario mirar las imágenes del agente ‘imán’ Àngel Colom [funcionario de la Generalidad de Cataluña a cargo de este proyecto] que gestiona, atrae y vertebra comunidades islámicas asiáticas y magrebís para la causa independentista catalana, para cerciorarnos de que la falta de escrúpulos es absoluta, la alta traición se consuma por momentos y los objetivos de disolución de nuestro paradigma emocional, cultural y patrimonial basado en lo generado sobre nuestra tierra y la de nuestros antepasados y de nuestros sucesores, se cede a un invasor silencioso que alguien se ocupa de que nos aplaste.

 

13898_internacionalesQuizás debamos ir pensando en que entre quienes quieren disgregar la Nación Española y quienes se oponen a ello hay una diferencia que emana de que unos de los dos defienden ideologías asesinas que no han funcionado en ninguna parte del planeta, mientras acuden a manifestaciones con banderas que exhiben como si la Unión Soviética aún siguiera existiendo o, lo que es lo mismo, como si el Frente Popular que amalgamó socialismo, comunismo y separatismo (más la vertiente anarquista del momento), en su condición de rencorosos revanchistas dispuestos a ganar la guerra que perdieron fueran la solución. Y no se dan cuenta que todos esos sellos de identidad ideológica y todas esas hueras e infaustas siglas ni deberían existir, como no lo están, por Ley, sus antónimas (fascismo, nazismo…).  Si no, véanse los escándalos y la corrupción pujoliano-convergente, los de la Junta de Andalucía socialisto-comunista, los de los sindicatos UGT y CC.OO., y los que ya supuran Podemos… Y nótese cómo no hay ni un solo tiparraco o tiparraca de esos clanes en la cárcel; mientras que los del Partido Popular van entrando a paletadas en ella.  A ver. Que al final lo que sucede es que la Nación Española, cuya síntesis histórica es negada de facto por la Constitución de 1978 (que nació por consenso), pese a mostrar aún una situación sana, se está conduciendo hacia su disolución ‘pacífica’, vía estatutos de autonomía, adoctrinamiento  e inmersión lingüística que anule toda identidad común a los españoles.

 

 

 

 

(*) la eutaxia o buen gobierno es un criterio objetivo para determinar la justicia o injusticia de un régimen político, más allá de cualquier contexto ético, moral o religioso, por encima del grado de degeneración y corrupción que pueda implicar. Un régimen político es eutáxico en tanto que es capaz de durar históricamente.  Si un régimen considerado dura en el tiempo, es porque ha recibido el consentimiento, ya sea tácito o expreso, de quienes pertenecían a él (ver Gustavo Bueno, Primer ensayo sobre las categorías de las «ciencias políticas». Biblioteca Riojana, Logroño 1991).